domingo, noviembre 09, 2008
Hosteria San Antonio 2
los cantos del ausente
que
bajo el sol,
en una pileta,
estira su cuerpo.
Todo puede ser una gran bahía
para los besos que extraviamos"
(en una parte del video se escucha el heladero)
domingo, junio 29, 2008
Crisis

Sacudida. Sueño que cocino sapos en un wok. Los sapos salen disparados en todas direcciones, medios vivos, medios muertos, todos chamuscados empiezan a saltar por toda la cocina, no puedo parar la situación, cada vez son más, el piso se empapa de aceite.
Contranatura. Una sombra melancólica reflexiona en un universo extranjero de sí mismo. La sombra está rodeada de artefactos extraños, todos le presentan un mundo. Cada mundo una mentira, cada mentira una verdad. La sombra no comprende, se vuelve también extranjera de su sombra. Se ensombrece.
Construcción. Levemente las imágenes van perdiendo su brillo, se disuelven en lo instantáneo del recorrido. El presente se vuelve así la medida, la única forma de transmitir. Transmitir se vuelve imposible, sólo se puede transmitir el intento.
Arañar. H se para frente a una obra. La obra no le dice nada. El tampoco le dice nada a la obra. La obra no tiene nada para decir, existe. H también existe pero no tiene nada para decir, ni de la obra ni de él mismo.
Silencio.
Onomatopeya. Frente a eso un aullido. Sobre eso no se habla. Se despliega antes de que hablemos, después. A eso hay que hacerlo llegar y repartir. Remodelarlo es imposible. Se alza sin forma pero no es lo informe. Se despliega sobre, de, desde, en, para, por.
Creación. Cualquier palabra está imposibilitada de ser escrita. Cualquier palabra es burda, falaz, nula, aberrante. El silencio también lo es.
Cuerda floja. Los sapos se disuelven, abro los ojos, el olor a mate recién cebado me despierta, me duele algo la panza, pienso que mañana va a ser igual, un día con mates recién cebados, con un poco de dolor de panza al levantarme, ese cigarrillo en ayunas que tanto me gusta y que siempre molesta a los otros.
martes, junio 03, 2008
Me chupan un huevo

Mis amigos se reían al ver a tantos teóricos prendidos de mis pelotas y yo en un intento de dandysmo explicaba "Es que son irresistibles" y me prendía un Marlboro poniendo cara de cowboy.
Benjamin se atragantó con un pelo. Entro a dar arcadas y Adorno golpeándole la espalda le decía "te dije que eso de la ruptura en el continuum histórico era delirio místico". Nadie le hizo entender a Althusser que podía desprenderse cuando quería para respirar un poco.
Wittgenstein no decía nada. Porque nada se podía decir.
Deleuze examinaba las venas de mis huevos y decía que las ramificaciones se parecían a las de una raicilla cortada, como el sujeto en Lacan. Lacan le planteaba el problema que podía crear en la estructura subjetiva del huevo un devenir rizomático. Derrida se proponía chupar el huevo de una manera inmanente y haciendose el vivo quería meterme el dedo en el orto, a ese le tenía que gritar "¡culo fruncido!" y pegarle unos sopapos. Se hacía el pija el boludito.
Me chuparon los huevos casi una semana, después llegó el Pity Alvarez y gritó "Derrida deconstruime el piti", todos se fueron atrás de él cantando Pila Pila.
Ese día, después de esos incidentes, me prendí un faso de cansado nomás y me fui a cantar canciones de Janis Joplin con un grupo de terratenientes polacos.
sábado, mayo 03, 2008
I wish
Las horas. Quizás. Una pastilla para dormime al lado de mi cama, el atado de cigarrillos, mil doscientos pesos y un recibo de sueldo, las ansias en el piso. ¿Había espacio para la interpretación algún tiempo atras? Había. Me acuerdo, había un espacio que se proponía retrucar los discursos, hablar de un modo nuevo. Ya no más. Esas personas que buscan la purificación, el blanqueamiento, la sumisión, el contrabando de valores a todo costo. Un ser ínfimo que cree que su discurso de orden y progreso va a poder cambiar el mundo. Da asco. Quizás en el fin, en el fin de la palabra y el silencio. Como otra forma de taponar todo eso que sale por los poros. ¿Qué tenes ganas de hacer? Irme. El mundo es bello pero es bello cuando es improductivo. Quiero ser improductivo: loco, asesino en prisión, vagabundo. Si si... no me quedan garantías en este mar de derechos y obligaciones. Cuando no hay garantías no importa ya ni siquiera la sintaxis y una cacofonía latente que siempre está a punto de rearmar el mundo a su lógica. ¿Sustituir? ¿Reescribir? ¿Reconstituir? ¿Proyectar, acaso?
¿Proyectar, acaso? Hilandero imperfecto. Decadencia de la posibilidad de producir algo, lo que sea. Una leve discontinuidad en el relato. ¿Se permite? ¿Me permite? No comprendo ya los tiempos, las firmas, los sobrenombres. El amor es un objeto deslucido: "amamos todo está bien". Hay que atravezar una jungla de espinas ante de eso. Hay que atravesarlo todo, darlo vuelta, rearmarlo. Ayer soñe que mataba a mi jefa. Ayer soñe que me iba con $4000 que robaba de donde trabajo a cualquier lado. Y una amiga se reía y lo relacionaba con Psicosis. Si... Me sentía así y no me sentía mal por eso, me sentía conforme.
Dark. Si... Estoy dark... No puedo estar de otra manera. Encuentro que hay algo que debe funcionar de otro modo... Dark, si... Estoy dark... Lo sé. ¿Qué falla? ¿Qué falta? ¿Qué sobra? Por donde empezar ¿a qué, a purificar? ¿a purificar qué? Y siempre es la necesidad de estatismo de la mente frente al caos universal. Ley de entropía. Pero no, no quiero hablar de la ley de entropía, es demasiado... demasiado... externo, no quiero hablar de la ley de entropía. Hay otras cosas: que quiera matar a mi jefa, viajar, que siento que me dan naúseas y que algo se va a salir de su sitio. Y que salga de su sitio piensa una parte de mí, "no no no" grita otra y así sigo en el estatismo que queremos instaurar los seres humanos. Minimalismo: blanco negro y figuras geométricas sencillas (para el ser humano). ¿Quién piensa en tanto despojamiento de naturaleza? ¿Importa la naturaleza? Y ahí nos vemos, hablando porque sí, construyendo casas, ciudades, todo para dejar tranquila nuestra ¿imaginación? para ver que nuestra psicosis (la neurosis) no está en contra de la naturaleza... Y ahí vamos seguimos no paramos.... Y mi mente herrumbada en un rincón: hace tiempo era inteligente, hace tiempo era eficaz, hace tiempo podía mantener una conversación de más de cinco minutos, dormir, olvidar, pelearme, sufrir, amar. Ahora todo es un cine donde yo soy el espectador más vulgar, el que paga el costo más bajo por todo.
miércoles, diciembre 26, 2007
lunes, octubre 22, 2007
Desconexión y encuentro con el nivel profundo
No pensar, escribir. Sin rumbo. Verborragía falogocitante. Un jardín de penes violetas, semen ultramarino, Lucy en el cielo con diamantes, hombres de plastilina. Un concierto de clarinetes. Un conjunto de flautistas a punto de empalarme. Empalagamiento profundo de colores puros, robos desafortunados, creaciones media lelas. ¿A quién le importa que los dedos vayan a parar al esfinter o al teclado? ¿A quién? Bajar mucho porno, para variar. Mucho mucho y películas de Pasolini, que son pornos pero no. Anime yaoi. Evangelion. Dragon Ball Z. ¿A quién engañar? ¿al engaño? y así seguimos, y cuando se quiere terminar empieza de vuelta. Lo que busco esta ahí, es ese espacio que está ahí pero al que no se puede cruzar. Y cuando se está al borde... volver a conectar. Petunias. Palitos, chizitos. Brillantina. Crisantemos. Un jardín desvencijado de penes. Suspiros como al pasar. Murmullos y una risa algo cínica, algo romántica.
viernes, agosto 11, 2006
Umbral
El sueño del misil dirigido a tu cuerpo desde mi cuerpo, que ya no lo es porque está desbastado, sigue en pie como una utopía. Hace años que mi cuerpo está dominado por el arte. La estética es mi aliada y mi enemiga más cruel (vampiresa succionadora de sangre, bufón inestable, sistema que no para de autodeconstruirse). El misil se aproxima. Cuando tu cuerpo lo sienta (que no es lo mismo que tu mente), yo voy a estar corriendo para tratar de recomponer el maquillaje, la escena, la coreografía, la canción. Cuando tu cuerpo vea el filo inexistente de un cuchillo sin mango, yo seré feliz. O no. Seguramente voy a pedir más y vos vas a pedir más de mi. Quiero ser ese extraño que te toque por debajo de las sábanas, deseo ser tu prostituta preferida.
Nuestra relación será conflictiva, no necesito decírtelo para que lo sea. El conflicto se producirá porque vos tratarás de comprenderme y yo de diluir toda comunicación posible a través de las palabras. Quizás sea la única vez que hablemos frente a frente, “claramente” (si es posible hablar claro). Y seguramente a vos te gustaría que yo te diga las cosas como son pero ¿cómo son las cosas?. Al misil lo vas a sentir en ese momento en que las cosas ni siquiera tienen un cómo. Quizás sea el verdadero momento, la primera trompeta de una muerte que se aproxima, la última: la muerte de la estética. Quizás sea un camino al vacío, una muerte material, mi muerte. No puedo predecir el sentido de estas palabras, como no puedo predecir nada de lo que pueda llegar a pasar en este mundo. Decir antes de decir es una gran mala palabra, creo que la única en mi vocabulario. Planificar es casi predecir. El pasado también se me aleja, no puedo creer que el mar de quince años sea el mismo mar que ahora escribe estas cosas. Ni siquiera mis células son las mismas ¿cómo podría decir que sigo siendo el mismo?
Lo único que tengo es mi cuerpo aquí y ahora (premisa teatral). Este es el escenario. Aquí estoy yo, con el make up, esperando que alguien, el que quiera, lea. Que el que quiera deje penetrar el misil en su pecho, que deje penetrar esquirlas en su cerebro, en sus ojos, en sus oídos, pero nunca en sus manos y en sus piernas. Que las extremidades queden intactas. Sólo eso. Que el sexo se pervierta, que los sentidos se perturben. Pero que las manos puedan seguir trabajando tranquilamente, que los pies puedan seguir experimentando el placer de una solitaria caminata por las calles.
Después de escribir esto, yo ya no soy el mismo. Te invito a transformarte, a travestirte, a deformarte, a sublimarte. El paseo es difícil: vivir al borde del significado es tarea de trapecista. Nunca tendrás de mi ninguna seguridad, pero eso es lo que me hace seguir viviendo y creo que esa es la idea más clara que tengo.
